Una pista ilegal usada por el grupo armado organizado “Caparros” de la subestructura Virgilio Peralta Arenas, para la operación de aeronaves livianas cargadas con estupefacientes, fue inutilizada en la vereda El Noventa del municipio de Tarazá, la cual servía como corredor para el narcotráfico hacia Centroamérica.